En el ángulo suroriental del claustro, justo entre la puerta de entrada a este espacio y la pared de la sala capitular, existía una abertura cuya finalidad era facilitar el acceso a los parlatorios desde la clausura del monasterio. Esta puerta, abierta en el siglo XVIII, fue tapiada en el siglo XX cuando este sector se acondicionó como espacio de acogida y de servicios del museo.
El acceso a los parlatorios desde la clausura
La estructura de los parlatorios
Los parlatorios barrocos se construyeron en el lado este de la muralla del monasterio, concretamente extramuros y en los terrenos que ocupaba el patio de las casas de la mayordomía y el horno de panadero. Se creó una estructura sencilla, pero muy bien resuelta, de la que aún puede observarse la pared de separación entre el espacio de clausura y el seglar (con las ventanas de piedra picada y la reja) y las bóvedas por arista estucadas realizadas en ladrillo.
Los parlatorios antes de la intervención del siglo XX
Algunas de las fotografías conservadas en el archivo del museo forman parte del compendio de imágenes tomadas durante las distintas obras de reforma, restauración y adecuación de los diversos espacios a lo largo del siglo XX. En este caso, la imagen, realizada en el año 1991, permite apreciar la distribución del espacio de los parlatorios desde el lado seglar.
El testimonio de los parlatorios hoy
Con motivo de la necesidad de crear nuevos espacios de acogida y de servicios para los visitantes del museo, la zona de los parlatorios fue objeto de reforma a finales del siglo XX. En la actualidad, los antiguos parlatorios alojan los lavabos del monasterio. Junto a la puerta dovelada que da acceso al vestíbulo aún puede apreciarse la puerta ciega, abierta en el siglo XVIII en la muralla para acceder a los nuevos parlatorios.
El acceso de las visitas a los parlatorios
La construcción de los nuevos parlatorios incluyó también la creación de un nuevo acceso exterior para la recepción de los visitantes y familiares de los miembros de la comunidad. Este acceso se realizaba desde el camino que conducía a la plaza del Monasterio, una vez atravesada la torre sur, hoy conocido como «bajada del Monasterio».
La fecha de la construcción
En el dintel de piedra monolítica de la puerta de acceso a los parlatorios se observa grabada la fecha de 1776, año en que debió de llevarse a cabo este proyecto. El dintel se corona con otra pieza tallada con el escudo de Pedralbes, que es el resultado de la combinación del escudo de la familia real (barras) y el de la Casa de los Montcada (bezantes).