Mural que muestra la Pietà: la Virgen María sosteniendo el cuerpo de Jesucristo muerto después de la crucifixión

Tocar el Alma. Los murales de la capilla de San Miquel

El Real monasterio de Santa Maria de Pedralbes conserva varios conjuntos de pintura mural realizados mayoritariamente entre los siglos XIV y XV. Destacan especialmente las pinturas de la Capilla de San Miquel, del siglo XIV, obra clave tanto por su singularidad como por su carácter innovador, que vincula Barcelona con las novedades técnicas y artísticas que aparecieron en las ciudades toscanas hacia el año 1300.

Los trabajos de restauración de estas pinturas, finalizados en 2018, proporcionaron gran cantidad de información sobre aspectos técnicos, históricos y estilísticos, que el Museo del Monasterio de Pedralbes quiere difundir mediante la utilización de nuevas tecnologías aplicadas a la museografía con la exposición permanente “Tocar el alma. Los murales de la capilla de San Miquel”, a partir del 27 de marzo del 2026.

Las pinturas de la Capilla de San Miguel

Este nuevo espacio museográfico consta de 2 ámbitos: por un lado, una exposición introductoria sobre las pinturas de la capilla de San Miquel, en la que se explica el contexto histórico y cultural en Europa, Italia, la Corona de Aragón y la ciudad de Barcelona, y su influencia en las pinturas de la Capilla de San Miquel a través de la expansión del franciscanismo. También se explica el proceso de restauración de las pinturas, finalizado en 2018, y la gran cantidad de información obtenida sobre las mismas durante estos trabajos. En este ámbito se incluyen varios videos y un interactivo donde se puede visualizar la gran cantidad de edificios públicos de importancia que se construyeron en la Barcelona del s. XIV.

El segundo ámbito de este espacio es una sala inmersiva e interactiva a la cual se accede una vez finalizado el recorrido de la exposición previa. La experiencia se inicia con la proyección de un video y a continuación se presenta al visitante una imagen tridimensional inmersiva del interior de la capilla. En esta sala se encuentra un sensor de movimiento mediante el cual el visitante puede desplazarse por la recreación 3D con los movimientos de sus manos, acercarse a las pinturas para observarlas con un alto grado de detalle o alejarse para tener una visión de conjunto de los diferentes paneles. También encontrará varios puntos que podrá activar para ver 5 cápsulas de video.