El blog del museo

Reapertura de los Tesoros del Monasterio

El museo

El Dormitorio se reabre con una nueva museografía que prioriza el espacio arquitectónico sobre el montaje expositivo.

  • Tresors XVII
  • Primer pla d’una pintura religiosa antiga: la Mare de Déu, de pell clara i cabells rogencs, inclina suaument el cap amb expressió serena mentre sosté l’Infant Jesús. Tots dos tenen halos daurats; el fons és fosc i desgastat, amb signes d’envelliment de l’obra.
  • TresorsV
  • TresorsVII_0

En febrero de 2005 se inauguró, en la sala del antiguo Dormitorio de la comunidad de clarisas de Pedralbes, la culminación de un proceso iniciado con otras exposiciones como Petras Albas. El Monasterio de Pedralbes y los Montcada (1326-1673) y El Monasterio de Pedralbes. La recuperación de una joya del Arte Catalán, que conjuntamente ofrecían un amplio abanico del panorama artístico de la comunidad.

Diez años después de aquella inauguración, el Monasterio de Pedralbes reabre el Dormitorio para mostrar al público una nueva presentación de la exposición Pedralbes. Los Tesoros del Monasterio, con el mismo objetivo inicial de acercar el contexto histórico-artístico de las piezas expuestas y de presentar la historia del monasterio y sus vínculos con la ciudad de Barcelona des del siglo XIV hasta nuestros días. Y lo hace con una visión del espacio arquitectónico completamente renovada, adaptando el ámbito expositivo a los nuevos criterios determinados por la institución y a los nuevos requerimientos funcionales y normativos del museo.

La exposición se ha reordenado, liberando el ámbito que ocupaba la sala de la reina –ahora destinada a la presentación de exposiciones temporales- para ocupar la totalidad de la sala del Dormitorio. Este hecho ha implicado que se retiren algunas de las obras anteriormente expuestas para priorizar una lectura más clara y nítida de las mismas piezas y la sala propiamente dicha. Se ha liberado el espacio de todas las divisiones que dificultaban una visualización limpia, recuperando, así, el espacio primigenio.

El protagonismo lo retoma la arquitectura-espacio del Domitorio, no el montaje expositivo. Des del año 2005, el Dormitorio y el espacio contiguo, conocido como sala de la Reina, han estado destinados a preservar la muestra de los “Tesoros” del monasterio,  resultando uno de los mejores espacios expositivos del museo, tanto por los metros cuadrados destinados a la exposición como por las condiciones climáticas (parámetros de humedad y temperatura) que ofrece. Entre las obras que se muestran se encuentran excelentes ejemplares de escultura gótica, retablos flamencos, obras procedentes de los talleres Della Robbia y Damià Forment, así como muestras de pintura modernista como las de Llimona y Tamburini.

La exposición empieza en el vestíbulo del Dormitorio, con una pequeña introducción a la historia del espacio arquitectónico y a su evolución formal hasta la actualidad. A nivel superior, se presenta la colección que se articula en cuatro ámbitos siguiendo un eje cronológico que permite establecer vínculos entre los objetos de la colección y su contexto histórico, su función dentro el monasterio y el movimiento artístico en que se enmarcan. Son los ámbitos de Esplendor (siglos XIV-XV), Reformas (XVI), Recogimiento (siglos XVII-XVIII) y Renaixença (siglos XIX-XX).

Enric M. Puga